La apariencia engañosa de los datos del PIB estadounidense del segundo trimestre de 2025

En el segundo trimestre de 2025, el PIB estadounidense creció un 2,96 % interanual, lo que, a primera vista, parece un fuerte repunte tras el -0,51 % del primer trimestre; sin embargo, se trata esencialmente de un juego de cifras derivado de las normas estadísticas. Para comprender el verdadero significado de estos datos, primero hay que aclarar las diferencias fundamentales entre los métodos de cálculo del PIB de Estados Unidos y China.

Diferencias fundamentales en la lógica estadística del PIB de China y EE. UU.

EE. UU. utiliza el método de cálculo intertrimestral, es decir, compara los datos del periodo actual directamente con los del periodo anterior. Por su parte, China utiliza el método de cálculo interanual, es decir, compara los datos del periodo actual con los del mismo periodo del año anterior.

Ninguno de los dos métodos de cálculo es intrínsecamente correcto o incorrecto; se trata simplemente de la opción más razonable elegida en función de las características de la estructura económica de cada país:

  • China, como gran potencia manufacturera, presenta ciclos estacionales evidentes en su actividad productiva; en particular, las vacaciones del Año Nuevo chino provocan fuertes fluctuaciones en los datos mensuales. El uso de la comparación interanual permite suavizar eficazmente las interferencias estacionales y refleja con mayor fidelidad la tendencia de crecimiento a largo plazo.
  • En Estados Unidos, la distribución de los días festivos es relativamente dispersa, por lo que las fluctuaciones del cálculo intermensual tienen un impacto menor; además, los mercados financieros necesitan datos de alta frecuencia para captar los cambios a corto plazo, por lo que los datos intermensuales se adaptan mejor a las necesidades de toma de decisiones de negociación.

El crecimiento del 3 % registrado en el segundo trimestre de 2025 es, en esencia, una débil recuperación sobre la base baja del crecimiento negativo del primer trimestre, y no constituye en absoluto una señal de recuperación económica. Basta con que el dato intertrimestral pase ligeramente a terreno positivo para crear la falsa impresión de un «alto crecimiento», lo cual es totalmente consecuencia del diseño de las normas estadísticas.

Desglose de la composición real del PIB de EE. UU.

La fórmula clásica para calcular el PIB es C (consumo) + I (inversión) + G (gasto público) + exportaciones netas. Sin embargo, al analizar la economía estadounidense en la actualidad, la partida de exportaciones netas ha perdido por completo su valor de referencia.

La política comercial del Gobierno de Trump es totalmente impredecible; los ajustes arancelarios se deciden únicamente en función de la voluntad personal, sin que exista norma alguna. El caso más emblemático es el incidente arancelario con Suiza de finales de julio de 2015:

  • Previamente, EE. UU. y Suiza habían alcanzado un acuerdo de intenciones con un nivel arancelario de alrededor del 10 %
  • Tras una conversación telefónica con la parte suiza, Trump elevó unilateralmente los aranceles al 39 %
  • El proceso de toma de decisiones no contó con ninguna audiencia, evaluación o debate en el Consejo de Ministros, sino que fue el resultado de una decisión totalmente dominada por el estado de ánimo personal.
  • La apertura de Suiza a los productos estadounidenses ya alcanza el 99 %, por lo que apenas hay margen para concesiones; este ajuste arancelario carece por completo de lógica.

En un contexto de tal caos en la política comercial, para analizar el PIB estadounidense basta con excluir directamente la partida de exportaciones netas. De las tres partidas restantes:

  • El consumo se mantiene prácticamente estable, sin un crecimiento significativo.
  • La inversión en vivienda ya tiene una contribución negativa.
  • La contribución de la inversión no residencial es cada vez menor.
  • El gasto público sigue contrayéndose bajo la orientación de la política de «gobierno pequeño» de Trump.

En pocas palabras, el impulso de crecimiento endógeno de la economía estadounidense actual está a punto de agotarse, y el llamado crecimiento del PIB es una ilusión provocada por las normas estadísticas y una base de referencia baja.

Conclusión fundamental sobre la tendencia del oro

La lógica de fijación de precios del oro es, en esencia, una cobertura frente a la inestabilidad del sistema crediticio monetario mundial. Actualmente nos encontramos en un punto de inflexión de dicho sistema:

  • El margen para la manipulación de los datos del PIB estadounidense es cada vez menor, y el escepticismo del mercado respecto a la credibilidad del dólar no deja de crecer.
  • La imprevisibilidad de la política comercial provoca trastornos en las cadenas de suministro globales y una presión inflacionista persistente.
  • Los conflictos geopolíticos siguen intensificándose, lo que impulsa la demanda de activos refugio.

En este contexto general, la tendencia alcista a largo plazo del oro ya se ha consolidado, y cualquier retroceso a corto plazo supone una oportunidad de compra. En los próximos dos o tres años, el oro vivirá una cotización histórica.

(Este artículo se basa en un análisis de mercado del 9 de agosto de 2025; todas las valoraciones se basan en el entorno macroeconómico de entonces y no constituyen ningún tipo de recomendación de inversión).