I. El giro en la política monetaria tras la reunión de Jackson Hole
En la reunión de Jackson Hole de 2025, la Reserva Federal llevó a cabo un ajuste significativo en su política de tipos de interés, que se divide en dos niveles: la trayectoria a corto plazo y el marco monetario a largo plazo. A corto plazo, Powell reconoció explícitamente que los tipos de interés actuales se encuentran en un territorio restrictivo (por encima del tipo de interés neutral), lo que ya está frenando el crecimiento económico, por lo que la puerta a una bajada de tipos en septiembre está prácticamente abierta.
La lógica central del giro en la política radica en el cambio de prioridades de la Reserva Federal: mientras que en los últimos dos años se mantuvieron tipos de interés elevados para contener la elevada inflación, ante los datos de empleo que siguen siendo débiles, el enfoque de la política ha pasado de controlar la inflación a preservar el empleo.
II. Los dos motivos que impulsan la bajada de tipos
El giro de Powell en esta ocasión viene impulsado principalmente por dos factores:
- El frágil equilibrio del mercado laboral: Powell ha reconocido públicamente por primera vez que el mercado laboral está experimentando una contracción tanto de la oferta como de la demanda, y que la estabilidad actual de la tasa de desempleo es solo una apariencia —equivalente a una contracción simultánea del numerador y el denominador, lo que mantiene la proporción inalterada temporalmente—. En la actualidad, numerosas empresas han congelado la contratación y, si se producen despidos masivos en el futuro, la tasa de desempleo se disparará rápidamente.
- La concesión a la política de Trump: Powell ha reconocido por primera vez que el impacto de los aranceles sobre la inflación es puntual, una valoración que ha despejado el camino para su giro hacia el objetivo del empleo. Sin embargo, esta afirmación no se ajusta a la realidad, ya que las presiones inflacionistas actuales en Estados Unidos son un problema de carácter crónico, no provocado por factores puntuales, y la única vía para resolverlo de raíz es una recesión económica.
III. Ajustes significativos en el marco monetario a largo plazo
En esta ocasión, la Reserva Federal también ha realizado dos ajustes clave en su marco monetario a largo plazo:
- La eliminación del mecanismo ELB (límite inferior efectivo de los tipos de interés), una restricción establecida originalmente para evitar caer en una trampa de liquidez debido a tipos de interés demasiado bajos.
- La supresión de la «estrategia de compensación» (Makeup Strategy), que permitía que la inflación se situara por encima del objetivo durante un tiempo para compensar los periodos anteriores en los que se había quedado por debajo.
Estos dos ajustes implican que el margen de maniobra de la Reserva Federal en materia de política monetaria se ampliará aún más en el futuro, pero también siembran las semillas de una posible pérdida de control de la inflación a largo plazo. En la actualidad, existe una profunda contradicción entre la demanda de recortes de tipos a corto plazo y las presiones inflacionistas a largo plazo; independientemente de la dirección que tome la política, se enfrentará a enormes riesgos económicos.